Había pensado en hacer en esta entrada un artículo sobre el Charger R/T 440 del sesenta y ocho, tal vez porque hacía meses que lo tenía escrito para otros menesteres, a falta de la prueba dinámica. Un artículo tratando de resumir la persecución más espectacular del cine -posiblemente-, aunque no os lo creeréis, hubo un "profesional" que le sonaba..., casi a chino, y mucho menos conocía ambos modelos. También había escrito una breve sinopsis (También en la Wiki)..., y hablar de la espectacular y bellísima -estaba realmente "enamorado" de esta mujer- Jacqueline Bisset..., aunque la que de verdad me gustaba fue Ali MacGraw, mi ideal de belleza..., en fin, que todo hecho y pensado para papel..., pero ahora me encuentro con internet..., y me facilita mucho las cosas..., por favor, disfrutad de la escena, de ambos motores, de la conducción, del espectacular acompañamiento musical..., IMPRESIONA...
Creo que la película la habré visto unas cinco o seis veces..., sí, estoy pensando en crear un grupo en Facebook llamado "Yo también sufrí de MacQueenitis". Y sí, lo admito, la priemra vez que conduje por las calles de San Francisco quería acelerar en esas cuestas..., nunca pensé que habría tantos semáforos y pasos de cebra con gente sin aprecio por su seguridad. Hoy sí admito que McQueen supuso un antes y un después, que "masificó" y popularizó las 24 Horas de Le Mans..., pero a veces pienso si demasiado y ocultando a los grandes héroes de la Gran Prueba Gala.
Si el Mutang ya venía con regalos, este Charger no iba a ser menos; ficha técnica, destornillador, pegatina de Pioneer, guía profunda para circuitos de madera o de ranura profunda... Pero hoy, como en últimas semanas, seré breve, entre otras cosas porque quiero evitar que alguien pueda pensar que puede prescindir de los artículos que sobre el Charger han redactado, respectivamente, y en ambas revistas, dos buenos colegas. Importado en España por Coleccionismo Blanco.
Pero el Mustang ya lo tenemos visto, así que lo sacaré del cuadro..., y en mi nuevo circuito -en obras y con posibilidad de ser cerrado gracias a la donación de pistas de mi amigo Luis V- pude probar en trazado corto y provisional esta preciosidad de Charger de Pioneer. De probarlo y de paso hacerle algunas fotos, que comparto en blanco y negro por el lamentable estado de "obras" de mi nuevo circuito. Un tirón de orejas, o no, a la marca que no ha lanzado más de 15 novedades y ya atesora un buen número de ediciones especiales, incluida una versión de este "Charger" pero en Blanco, unas versiones doradas, otras cromadas..., otras... Rarezas fabricadas para ser rarezas y comercializadas a precio de resina.
Un frontal espectacular, un perfil demoledor...
Y una zaga que no desmerecerá al resto de nuestra unidad; conservando el aspecto musculoso de su 1:1, incrementado incluso, con unos pasos espectaculares, su carrocería brillante y techo satinado..., es una auténtica gozada!!
Aunque admito que su zaga directa me deja algo más frío; mejorables las ópticas y los escapes; espectaculares los detalles de tampo y perfiles.
Tras unas vueltas con imán, con algún problema en cambios de rasante en pico donde la panza tienda a rascar -peor consecuencia a un rodar sin fin del eje trasero- cuando rasca panza en curva. Lo llevo al garaje..., a quitar imán e investigar tripas e interior prometedor.
Ya dije que el trabajo ya estaba hecho hace algún tiempo... Lo subimos y nos preparamos a separar chasis y carrocería.
Un típico tres piezas, chasis, carrocería y habitáculo de piloto y copiloto con paredes hasta el chasis..., con un esquema "visible" en la siguiente foto; motor sidewinder... En pista sin imán..., un culo típico de la época con llanta de 15, tracción trasera y neumático duro; un coche que con algo de peso en el chasis mejoraría el comportamiento. En cualquier caso, tal vez no sea el mejor aspirante de mi circuito "A", el de subir puertos por pista SCX bacheada y modificada. En pista "plana" mejora una barbaridad, así que entre disfrutarlo -sin imán- en casa o en club.... Al club!! Allá funcionará mejor.
Lo del interior no tiene nombre..., magnífico!!! Bill Hickman al volante acompañado por un hierático Paul Genge, quien en este Charger peina canas más cromadas que plateadas (a ver..., si al chino le dices en tono poético "quiero el pelo Silver" pues él para quedar como un señor te lo pinta silver chrome) con el dedo paralelo al cañón de su Winchester 1897 asomando bajo su gabardina..., Jules eres más majo que las pesetas!
Y no pudiendo abandonar el interior...
Aunque como no quiero resultar reiterativo con el interior, ni con el exterior, sólo tres fotos más de pequeños detalles que no han de pasar desapercibidos; aunque es cierto que últimamente parecemos estar todos un poco abotargados, más preocupados de "tampografías y pinturas" que de "carrocerías y formas"..., qué caray, que nos parece casi más importante que imite un Maxiturbo tampografiado de perilla que el modelo sea un "Supercinco".
La pureza del satinado, de líneas de la tampo cromada..., de cine..., nunca mejor dicho... de película!! Y hablando de la película..., para leer curiosidades... Click!!
Como de película están ejecutados los pequeños detalles del tapacubos y su morro, en el que vemos una rejilla en la que identificamos, caso de haber sido reproducidos, los escamoteables.
Un modelo imprescindible para los seguidores de McQueen, los amantes del cine clásico, de los clásicos norteamericanos, de los coches negros..., o sencillamente, de los coches bien hechos.
Salud







